AFRONTAR PSICOLÓGICAMENTE LA VUELTA AL TRABAJO

Al entrar en un estado de confinamiento tuvimos cierto malestar emocional, y al salir también estamos sintiendo un sinfín de emociones, cuando nuestro organismo se adapta a una rutina al salir de ella se crea un estado de inestabilidad.

La incertidumbre y estrés desencadena un estado de agotamiento, pueden ser desagradables sin embargo nos ayudan a ir aceptando y prepararnos para la situación.

Hay ciertas pautas que nos pueden ayudar a mantenernos centrados y adaptados.

No anticipar el futuro, mejor planificar metas a corto, medio y largo plazo.

Normalmente es peor todo lo que anticipamos que la realidad que nos encontramos después. Tenemos que intentar evitar caer en una actitud pasiva y optar por responsabilizarnos de nuestras emociones y de nuestros actos. Por ello es útil buscarse pequeñas metas, la planificación nos ayuda a sentir que podemos manejar parte de la situación.

Bajar nuestro nivel de autoexigencia

Es importante tratar de no exigirnos el máximo rendimiento en los inicios de esta reincorporación porque ni nuestra mente ni nuestro cuerpo están preparados, es una adaptación paulatina y sin prisas. Pon tu energía en recuperar horarios saludables de sueño, alimentación, ejercicio físico…

Informarnos sin sobreinformarnos

Se trata de mantenerse informados, no sobreinformados, es decir conocer las medidas de seguridad e higiene adoptadas por la empresa y que tendremos que llevar a cabo en el lugar de trabajo.

Centrarnos en la parte buena que tiene el trabajo presencial

El reencuentro con los compañeros, pensar en las comodidades con las que podremos desarrollar nuestras tareas en la oficina y que no tenemos en casa, poder desconectar el trabajo de tu casa…

Dedicar un tiempo al día para nuestras actividades agradables

Realizar actividades gratificantes o distractorias ayuda a recuperar la estabilidad emocional y lo más importante rompemos el círculo vicioso de pensamientos negativos sobre la angustia.

Comunicar lo que sentimos

Es normal sentir miedo o ansiedad al salir de casa. Una de las acciones más positivas desde el punto de vista de la salud mental es poder hablar de nuestros sentimientos, de cómo nos sentimos cuando algo nos preocupa, eso ayuda a normalizar las emociones y a sentirnos comprendidos.

Aceptar en lugar de negarnos

Es fundamental aceptar nuestros miedos. Tener días alegres y de mucha energía y otros más tristes o angustiados, no nos debe alarmar, lo importante es reconocerlo, respetar lo que estamos sintiendo y perderle el miedo a sentirnos mal.

Isabel Torres

Psicóloga Centro Bonaire Salut