Todo lo que debemos saber sobre la Esclerosis Múltiple

Hablamos de la Esclerosis Múltiple… ¿Cuáles son los síntomas prematuros de esta enfermedad?

La Esclerosis múltiple, como indica su nombre, se puede presentar de formas muy diversas. Básicamente se trata de la aparición de un déficit neurológico de inicio agudo que progresa en pocos días.

Puede tratarse de una pérdida de visión de un ojo, pérdida de fuerza de una parte del cuerpo, o dificultad para el movimiento de las extremidades inferiores.

La forma más frecuente de presentación es la llamada brote-remisión: que significa que el paciente sufre episodios de déficit neurológico. En estos casos, los síntomas tienen una tendencia a mejorar con el paso de los días-semanas, pero pueden reaparecer en el futuro provocando síntomas neurológicos en otro territorio o del mismo. Pero también puede presentarse déficits de manera progresiva, ya sea desde el inicio, o después de haber sufrido varios brotes agudos con anterioridad. Se conoce como Esclerosis múltiple secundariamente o primariamente progresiva respectivamente.

¿En qué consiste?

Es una enfermedad que afecta al sistema nervioso, concretamente se produce una inflamación de las áreas más ricas en mielina. La mielina es una substancia de contenido graso que envuelve los axones de las neuronas y que su función es facilitar la transmisión del impulso eléctrico interneuronal.

La causa de dicha inflamación no está bien establecida en todos los casos. Puede responder a la creación de anticuerpos que atacan al propio cerebro o médula espinal. En algunas ocasiones se puede determinar algún precipitante vírico, pero en la mayoría de casos no es posible establecer ninguna relación causal y se considera un trastorno de la autoinmunidad.

¿Qué dolores ocasiona?

En líneas generales, la Esclerosis Múltiple no es una enfermedad específicamente dolorosa. Pero pueden darse casos en los que el dolor es la parte dominante del cuadro.

La causa de dolor más frecuente es la afectación del nervio trigémino. Dicho nervio es el responsable de la sensibilidad de la cara. Si sufre una lesión desmielinizante se manifiesta en forma de dolor muy intenso en una mitad de la cara.

También están descritos cuadros de dolor en las extremidades después de haber sufrido una lesión que haya afectado la sensibilidad de las extremidades o del tronco. Cuando el paciente ha superado la fase aguda de la inflamación, puede quedarle como secuela, la aparición de dolores intermitentes, que llamamos paroxismos.

Algunos pacientes sufren dolores musculares y articulares como consecuencia de la afectación de las vías motoras, que provoca espasticidad (rigidez permanente de la musculatura).

¿Es común que se de en gente joven? ¿Tiene un factor genético?

La Esclerosis Múltiple es una enfermedad propia de adultos jóvenes, y afecta sobretodo a mujeres.

No es una enfermedad genética en el sentido de que cumpla las leyes de transmisión familiar, pero se ha descrito algún gen que predispone a sufrirla. Pero para que este gen se exprese tienen que existir factores ambientales actúan de precipitante de los brotes.

¿Cuál es el tratamiento?

El tratamiento depende de la fase de la enfermedad.

Los brotes se tratan con dosis muy elevadas de corticoides endovenosos.

Para reducir el riesgo de reactivación de la enfermedad se pautan tratamientos crónicos inmunomoduladores. Algunos de ellos se administran por vía subcutánea, otros por vía oral y en algunos casos debemos recurrir a fármacos por vía endovenosa.

También se pautan tratamientos sintomáticos, es decir, dirigidos a controlar los síntomas acompañantes: la espasticidad, el dolor…

Anna Pujol

NEUROLOGÍA