¿QUIEN NO HA PRESENTADO ANSIEDAD EN ALGÚN MOMENTO DE SU VIDA?

¿Quién no se ha puesto nervioso ante un cambio de trabajo? ¿Por una discusión con su pareja? ¿O el día de un examen?

La ansiedad es una reacción normal a una situación estresante, es una alerta que nos avisa de ésta y nos ayuda a prepararnos para poder afrontarla. Y suele desaparecer al poco tiempo de resolverse la situación que la desencadenó.
El problema aparece cuando estas respuestas o reacciones son desproporcionadas, excesivamente frecuentes o mantenidas en el tiempo. Es entonces cuando la ansiedad se considera patológica, generando mucho malestar a quien la padece.
Existen varias formas de presentarse, como por ejemplo el Trastorno de Ansiedad Generalizada (sentirse ansioso casi todo el tiempo sin ninguna causa aparente) o el Trastorno de Crisis de Pánico (sufrir ataques de ansiedad tan intensos que lo aterroricen e incluso piense que va a morir) pero todos tienen en común síntomas tanto físicos como psicólogicos.
Los síntomas físicos de la ansiedad pueden ser muy variados como taquicardia, palpitaciones, visión borrosa, mareos, temblor, opresión en el pecho, dificultad para tragar, dificultad para respirar, hipersudoracion, dolor de cabeza, etc.
Y síntomas psicológicos como irritabilidad, nerviosismo, inquietud, excesiva preocupación, miedo a perder el control, dificultad para concentrarse, fallos de memoria, etc.
Antes de tratar la ansiedad nos tenemos que asegurar que los síntomas que presenta no los causa alguna enfermedad física o la toma de algún fármaco. Para el abordaje de la ansiedad podemos recurrir a tratamiento médico o psicoterapeútico, mejor aun si se hace de manera combinada.
Los medicamentos que usamos para tratarla son de dos tipos principalmente, los ansiolíticos y los antidepresivos. Los ansiolíticos calman la ansiedad a corto plazo, son benzodiazepinas como por ejemplo diazepam, lorazepam o clonazepam. Y los antidepresivos, que sería el tratamiento de base para combatir la ansiedad y tardan unas semanas en hacer el efecto deseado.
Un diagnóstico certero y el inicio de un tratamiento adecuado son necesarios para conseguir que el trastorno de ansiedad remita. No es suficiente con la fuerza de voluntad (como muchas personas piensan), el querer que los síntomas desaparezcan no es suficiente, se precisa de tratamiento médico para ello.

Dr. Manuel Millán Salgado

Psiquiatra Centro Bonaire Salut